Servicio oficial de
  • Más de 45 años de Casos de Éxito
  • Nota media de 9,5 de satisfacción cliente
  • Más de 100 gestores y técnicos en plantilla

¿Qué es el impuesto al sol?

El uso de energías renovables tanto en viviendas particulares como en edificios de vecinos y empresas es algo cada vez más habitual desde la última década. Sin embargo, la mera instalación de placas solares está rodeada de muchos condicionantes y dudas sobre su funcionamiento y las obligaciones a las que están sometidas estas instalaciones. En este sentido, el impuesto al sol ha sido uno de los asuntos más discutidos por quienes querían apostar por las energías limpias.

¿Qué es el impuesto al sol y por qué se derogó?

Hablar del impuesto al sol en 2022 o 2023 es abordar un tema que fue muy conflictivo hasta 2018, año en el que se derogó esta obligación de pago. Pero ¿qué era el impuesto al sol?

De manera muy sencilla, es posible definirlo como un impuesto que había que pagar al Estado por producir energía con una instalación de placas solares pensada para el autoabastecimiento.  Este peaje o tasa fue causa de grandes polémicas, ya que la población en general no entendía por qué había que abonar pagos a la Tesorería Pública por recoger el calor y la luz del sol de manera autónoma.

Fruto de este pago, que en muchas ocasiones hacía muy poco rentable la inversión en placas solares, la apuesta de la sociedad por la energía sostenible estuvo durante años muy por debajo de las previsiones inicialmente planteadas por los expertos. En otras palabras, mucha menos gente quiso pasarse a la energía limpia, con todas las implicaciones que esto tiene.

¿Quién debía pagar el impuesto al sol?

Todas las personas, empresas o comunidades de propietarios que instalaban placas solares en sus propiedades tenían que abonar estas tasas, ya que se consideraba que estar conectados a la red eléctrica generaba una serie de gastos que había que cubrir.

Este pago se fijaba dependiendo de dos variables, la potencia instalada —en casos en los que la instalación tuviera baterías para almacenar excedentes de luz o si la potencia de la luz era de más de 100 kW— y el total de energía generada consumida. Sin embargo, la norma incluía una serie de excepciones, entre las que figuraban las siguientes:

¿Cuáles son las ventajas de su derogación?

Desde mh Econforta, especializados en este tipo de instalaciones que fomentan el autoconsumo de energía limpia, hemos enumerado una serie de ventajas de la derogación del impuesto al sol en 2018 y que han impulsado la implantación de placas solares en muchas propiedades urbanas y rurales.

Cuando, desde el Estado, valoraron esta situación y comprobaron la baja solicitud de parques solares, no solo eliminaron el pago de las tasas, sino que incluso se generó un protocolo enfocado a hacer atractivo el hecho de instalar las placas.

Por un lado, se ha simplificado el proceso de solicitud y obtención de permisos, para que el lapso de tiempo entre que surge la idea y se lleva a cabo sea cuestión de días. Y los plazos se reducen todavía más si se va de la mano de profesionales, como nuestro equipo de mh Econforta.

Además, las comunidades autónomas han lanzado en los últimos años una serie de ayudas y subvenciones enfocadas a la inversión por parte de particulares y empresas en placas solares.

Gracias a todo ello, y a desterrar el impuesto al sol, comunidades como Cataluña se están poniendo a la cabeza de Europa en cuanto al uso de placas solares en decenas de espacios de distintas naturalezas; desde casas particulares hasta grandes comunidades de vecinos que quieren ahorrar a la vez que apuestan por un mundo más ecológico y sostenible.

Compartir: